BARRIO SALAMANCA. UNA RONDA COMUNERA

En pleno corazón de Madrid, fronterizo con los barrios castizos del Foro, se enseñorea con lustre sabor añejo pero también con ilustre aroma decadente, el Barrio de Salamanca. Edificado con trazo decumano por resolución del Marqués de Salamanca en el siglo XIX, se revela el barrio de Lista, cuyas calles fetiche dan nombre a los insignes comuneros de Castilla, Padilla, Bravo y Maldonado. Los adalides de aquella revolución burguesa serían reivindicados siglos después por los liberales decimonónicos, quienes hicieron suyas aquellas reivindicaciones libertarias. Y ese espíritu librepensador aún se respira en todos y cada uno de los rincones de este cuadrante metropolitano. Este meridiano conforma un vial que brinda un recorrido gastronómico desconocido para la gran mayoría de los ciudadanos de la Villa y Corte, pero que se erige en santuario secular para los condicionales del barrio. El Distrito Salamanca tiene fama, no exenta de juicios fundados y prejuicios infundados, de ser una barriada pija y elitista. Pero no todo es lo que parece, y si prescindimos de etiquetas y estereotipos impostados, encontramos una fauna urbana heterogénea que aglutina una diversidad que poco tiene que ver con esa imagen de frivolidad y ligereza alimentada por la maledicencia popular. Guindalera, Parque de las Avenidas y Fuente del Berro conforman esos arrabales que rodean su almendra central, y que desarma esa aureola aristocrática más propia de los otros barrios del distrito como la Castellana o Recoletos. Pero no pretende ser ésta una elegía al barrio que me vio nacer y crecer, sino una recomendación culinaria para aquellos viajeros que apuesten por disfrutar de una ronda original, diferente y sorprendente por este itinerario callejero que homenajea a castellanos ejemplares, castizos literatos y generales liberales. Continue reading «BARRIO SALAMANCA. UNA RONDA COMUNERA»